Entrevistas

Augusto López: «Necesitamos una revolución pacífica, crítica y contundente»

Augusto López: «Necesitamos una revolución pacífica, crítica y contundente y la haremos entre todos»

Las aventuras del Doctor P. Dante, por Augusto López

Para los que conocemos a Augusto López en las distancias cortas, largas, perpendiculares y transversales, sabemos que es un tipo genuinamente singular, con una identidad marcada por la tradición y vanguardia malagueña. Esa geografía entre lo novedoso y lo ya hecho se encuentra en Las aventuras del Doctor P. Dante, un artefacto narrativo hecho para el siglo 21. Y digoescribo lo de manufacturado para este ahora porque López recupera la tradición literaria española, al tiempo que ofrece una revisión de la práctica literaria según los códigos actuales, y todo ello calibrado por un preciso empleo del lenguaje. A pesar de que esta novela no es su título más reciente –López acaba de publicar Abeceros, una colección de textos eróticos con el alfabeto como excusa- he charlado con él sobre esta novela por lo que encierra de necesario y urgente.

¿Cómo aparecen estas singulares aventuras en tu vida? ¿Y cómo coses este personaje melancólico, romántico, escéptico y luchador?

Augusto López: Cuando empecé a editar el fanzine Malacara, pensé que sería buena idea incluir en el mismo un viejo cascarrabias que criticara desde un distanciamiento sabihondo y ácrata los vicios y defectos de la sociedad actual. Su traje literario es aparentemente simple, pero está lleno de parches, remendones y zurcidos de muchas cosas que he leído, algunas que he imaginado y otras que he vivido. El Doctor P. Dante es un cúmulo de influencias y estilos destilado en un personaje que de lo imaginario que es, parece real.

¿Qué te anima a publicar estas aventuras en formato libro?

El personaje tuvo tanto éxito y fue tan celebrado que tuve que fijarme con más detenimiento en él; sí, ahí estaba, era un Don Quijote fanzinero, que pedía más desarrollo y así fue cómo se formó en mí la idea de hacer una novela con él.

¿Por qué te inclinas por la financiación popular a la hora de hacer efectiva su publicación?

Como editor de fanzines y promotor de una pequeña editorial, estoy muy familiarizado con estos procesos. Para mí ha sido la solución más natural y conveniente, realmente no me planteé en ningún momento hacerlo de otro modo. Y es verdad que estas cosas funcionan: cubrí sin problemas los costes de la primera edición, que a su vez, han cubierto los de la segunda. Desde aquí, animo a los creadores a que apuesten por este método, es el mejor modo de iniciar una carrera literaria.

¿Cómo ha sido el proceso de estructuración del libro?

Muy complejo. Cuando se lee el libro, la gente me comenta que es muy fácil de seguir, muy fluido… sin embargo, la novela tiene una estructura a caballo entre la novela policíaca y la romántica -las novelas de caballerías de nuestro tiempo-, sin olvidar que quise seguir una estructura narrativa barroca. Han sido muchas horas de añadir allí y cortar allá, de conjuntar, cambiar y volver a estructurar: de hecho, la estructura narrativa es lo más trabajado de la novela y de lo que estoy más satisfecho como escritor: aunque luego no se note nada, pero así es como tiene que ser.

Este título recoge ilustraciones y música. ¿Por qué una edición tan especial y distinta? ¿No crees que implica un riesgo mayor al que ya encierra la propia literatura?

Justo lo que me atraía de la idea de conjuntar de un modo tan explícito letras, ilustración y música es ese riesgo. Durante muchos siglos, la poesía no se entendía sin música y la música sin poesía. Todo estaba unido, la experiencia era multisensorial. Además, hubo una época en la que la ilustración tenía una importancia enorme, ya que había poca gente que sabía leer -los libros no se leían, se escuchaban-, y eran un reclamo a la par que una forma de explicar la narración de un modo más gráfico, de un modo parecido a como lo hace el cómic en la actualidad. Creo que las nuevas tecnologías dan la posibilidad de volver a fusionar las artes y en mi opinión éste será uno de los caminos que la literatura va a escoger en los años venideros: volvemos a ser juglares y eso es una noticia maravillosa.

Por otro lado, trabajar con dos talentos de la música y la ilustración como Moisés Vallejo y Pío Vergara ha sido una experiencia muy gratificante; la creación de una novela suele ser una labor solitaria y gracias a este trabajo en equipo el texto se ha beneficiado de una frescura y una permeabilidad insólitas. Las ilustraciones, presentes en todas las páginas del libro, no son sólo una descripción de lo que pasa, más bien son una interpretación de lo que está pasando: incido en el gerundio, pues dotan de un dinamismo sorprendente a la historia. La música, por su parte, le confiere una nueva dimensión y sobre todo una atmósfera y un ambiente, a la par que profundiza en la personalidad y los acontecimientos más señalados de la novela. En muchos sentidos, Las aventuras es una creación transgenérica, dando lugar a una ópera de papel, un cómic novelado o una novela musicada, depende de por qué lado las mires. Y eso nos encanta a Pío, Moisés y a mí, la dificultad que existe en definirlas.

Parte de la historia de Las aventuras del Doctor P. Dante se mueve gracias al humor. ¿Qué sería de la literatura –del propio ser humano- sin el ejercicio del humor? ¿Qué autores, maestros del género, se esconden por entre las páginas de tu libro?

Tienes toda la razón; siempre he pensado que el humor y el amor son los ejes fundamentales de la existencia; el amor es ese imposible hacia el cual nos dirigimos y sólo en contados momentos alcanzamos, pero no por ello dejamos de luchar por él. El humor es la única forma que tenemos de soportar la falta de amor, de enfrentarnos a un mundo tan estúpido como éste, donde por ejemplo el amor a los animales se considera un lujo. Amor y humor son inseparables: de hecho los creadores más cínicos, hirientes y corrosivos suelen ser unos enamorados de la vida. Por eso, en la novela están presentes Cervantes, Balzac, Chesterton, Woodhouse, Rabelais, Quevedo, Wilde, Woody Allen, Ibáñez… En mucha medida, la novela intenta ser un homenaje a todos ellos y a otros muchos más que se me quedan en el tintero.

En tu obra, la identidad es primordial, casi Leitmotiv de la historia. ¿Cómo has trabajado este elemento?

Me apasionan los espejos, el juego de lo que parece ser y luego es o quizás es otra cosa… Efectivamente, la novela gira en torno a la identidad como elemento que debemos cuestionarnos una y otra vez para analizarnos a nosotros mismos y a la sociedad. En gran parte de la filmografía de Billy Wilder o en las obras de Lope de Vega o Oscar Wilde, particularmente en La importancia de llamarse Ernesto, también subyace esta idea. La vida es un carnaval que nos pensamos que es un asunto muy serio y pensamos que las máscaras son personas y las personas son máscaras. Ese doble equívoco es altamente estimulante desde el punto de vista creativo y he procurado que sea la base desde donde levantar la estructura de la novela.

Otro gran asunto es el empleo del lenguaje, certero, honesto. Cuidado. Dos preguntas en relación con esto: ¿Hay más de crítica o de necesidad en este singular ejercicio de la palabra? Desde tu punto de vista, ¿es la palabra el gran obstáculo del escritor actual?

Responderé primero a la segunda pregunta con una frase de Gorgias: «La palabra es un poderoso tirano, capaz de realizar las obras mas divinas, a pesar de ser el mas pequeño e indivisible de los cuerpos. En efecto, es capaz de apaciguar el miedo y eliminar el dolor, de producir la alegría y excitar la compasión». La palabra siempre ha sido y será la rival y la mejor amiga de quien se decida a escribir. Es verdad que en los tiempos actuales existe mucho desconocimiento -a veces simulado, a veces inevitable- de cómo usar las palabras y esto se enmascara con experimentalismos vacíos o copias anodinas del libro más vendido. Ante este problema, tenemos que volver a beber de nuestra traditio, de tantísimas personas que nos han precedido y han elevado nuestro lenguaje a un nivel rico de matices. En España han hecho mucho daño los cuarenta años franquistas y la fascinación por el exterior que conllevó esta interrupción con nuestra tradición, reducida a unos cuantos versos áulicos por los jerarcas del régimen anterior. Tenemos que recuperar la Institución Libre de Enseñanza, la generación del 27, el siglo de oro; nos los robaron, pero nos pertenecen. Y con esto creo que respondo a la primera pregunta, el ejercicio de la palabra en Las Aventuras es una necesidad para mí a la vez que una crítica a la situación actual, donde muchos escritores de una de las tradiciones más ricas del mundo reniegan de ella, no sé si por desconocimiento o por pose. Aunque claro está, cada uno es libre de hacer lo que le venga en gana en su procesador de textos.

En Las aventuras del Doctor P. Dante no miras hacia otro lado. El acontecer aparece con contundencia. ¿Misión del escritor?

Totalmente. No vivimos en un mundo maravilloso, si no en uno muchas veces oscuro y plagado de hechos y circunstancias que hay que denunciar y combatir, cada cual con sus armas. No tengo la solución para todo, pero sí me gusta que la gente cuando lee alguno de mis textos piense un poco, aunque sea para estar en mi contra. Antes hablé de la Institución Libre de Enseñanza, que tenía como uno de sus principios básicos el desarrollo de la capacidad crítica. Dudar ante lo que ocurre, espantarse ante la barbarie, ante la aniquilación de un modelo de bienestar social para el privilegio absurdo de unos pocos sociópatas enfermos, es algo que tenemos que hacer. Tenemos que hablar de ello y en mi caso, escribir sobre ello.

¿Qué puede hacer el ciudadano para modificar el estado de las cosas, el rumbo impuesto?

Ante todo y en mi modesta opinión, pensar por sí mismo. No hay mayor enemigo de un tirano que una ciudadanía informada. Hay fórmulas variadas que propugnan un cambio de paradigma, como el decrecimiento, el comercio justo o la economía del bien común. Las personas tienen que saber que existen otras alternativas a pasar la vida viendo cómo los hospitales y los colegios se privatizan, cómo nuestros derechos se mercantilizan. El mundo es injusto y peligroso porque hemos cedido nuestro poder ciudadano a una clase política cada vez más alejada de quien le vota y más cerca de quien debería combatir. Como dejó magistralmente escrito Orwell en Animal Farm, ya no podemos distinguir al hombre del cerdo y al cerdo del hombre. Necesitamos una revolución pacífica, crítica y contundente y la haremos entre todos, ya lo verás.

Eres uno de esos autores críticos con lo que sucede, con lo que acontece. En la escena nacional, en general, y en la andaluza, en particular. Parece que ese movimiento acomodaticio sigue ganando adeptos, son pocos los autores que se arriesgan a alzar la voz. ¿Qué sucede –o no sucede- en el panorama literario para que el escritor sea una marioneta al servicio del partido de turno y se resista a ser agente incendiario en la sociedad?

Ocurre que es mucho más cómodo ir a corriente que contracorriente. Los partidos políticos, las corporaciones y otras grandes estructuras generan un ideario vacío, donde la única premisa válida es criticar al otro partido o la otra corporación. Esto lógicamente genera sustanciosos privilegios y a todos nos gusta viajar, asistir a congresos, dormir en buenos hoteles… Lo curioso es que si no llevas este rollo, si vas de “auténtico” como dicen y no tragas con esta basura de legitimar un sistema anti-persona, se vive mucho no más cómodo pero sí mucho más tranquilo. Como dejó dicho Diógenes, si te gustan las lentejas no tienes que aguantar al emperador y a mí me encantan las lentejas y los hostales baratitos. También el gran Gerald Brenan dijo algo muy sabio: «los poetas es preferible que roben a que den conferencias». Qué monstruo, qué lucidez.

Tu trayectoria como agente cultural es de largo recorrido, silenciosa. Sabedor del tejido cultural (real) de la ciudad. ¿En qué momento se encuentra el entramado cultural de la ciudad de Málaga?

En mi opinión, ahora hay un momento muy fructífero. Málaga, sin quererlo ni pretenderlo, es una ciudad muy abierta y cosmopolita, donde convivimos personas de muchos países y formas de ver la vida en bastante buena armonía. Esto va a fructificar sí o sí en un movimiento cultural importante, que espero nos vuelva a entroncar con Giner de los Ríos, con Litoral, con María Zambrano… Málaga siempre ha sido un semillero cultural efervescente, sólo tenemos que ser conscientes de ello y trabajar mucho y bien para volver a serlo.

Para cerrar esta entrevista… ¿cómo va el fanzine Mitad Doble?

Recientemente ha habido cambios en el fanzine, con la inclusión de Mon Magán como director de arte y Jonatan Santos como director de comunicación: esto, como ves, suena a que ya estamos abandonando la etiqueta de fanzine para empezar a ser una revista, en la que esperemos no perder un ápice de la frescura y la cercanía que siempre ha distinguido a Mitad Doble.

Cristina Consuegra

Cristina Consuegra

Escritora, crítica literaria y musical.

Es miembro del consejo editorial de la revista universitaria de Cultura de la Universidad de Málaga, Paradigma. Colabora en La Opinión de Málaga con una columna de opinión, “Interferencias” y con entrevistas y críticas en las revistas digitales Microrevista, Otro Lunes y Paisajes Eléctricos; en las revistas literarias Alhucema, Nayagua (publicada por la Fundación José Hierro), El Maquinista de la Generación (publicada por el Centro Cultural de la Generación del 27); el fanzine Mitad Doble y las revistas especializadas en música Rockdelux, Mondo Sonoro (Andalucía) e IndyRock.

Ha participado en el volumen Descubrir el teatro contemporáneo; ha sido incluida en varias antologías poéticas
Cristina Consuegra
Augusto López: «Necesitamos una revolución pacífica, crítica y contundente»
1 Comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

secretOlivo es una revista y web de Cultura Andaluza contemporánea

Archivos

secretOlivo.com utiliza una licencia Creative Commons. (CC BY-SA 3.0)

parriba