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Álvaro Tarik: “No busco simplemente que una canción me guste o me divierta, sino que me emocione”

Tarik y la fábrica de colores

Álvaro Tarik: “No busco simplemente que una canción me guste o me divierta, sino que me emocione”

Antes de empezar, si no conoces a Álvaro Tarik y La Fábrica de Colores ten la suerte y el detalle de dedicarle unos minutos a esto:

O a esto:

Ahora ya sabemos de quién hablamos. La primera estará en los bises. La segunda forma parte de un disco único, bravísimo, lleno de emociones, agujeros y preguntas: Tarik y La Fábrica de Colores, del que ahora se celebran 25 años de su edición. Este jueves, 12 de junio, en el Teatro Góngora de Córdoba, tendremos la suerte de recordar aquel disco o, mucho mejor para algunos, de descubrirlo. Para tan insigne ocasión Álvaro Muñoz, Tarik, se acompaña del bajo de Fernando Vacas, la guitarra de CC Olivas y la batería de Eric Jiménez. Una formación impecable y cómplice con la que interpretará algunas de las mejores canciones que jamás se habrán escrito en lo que dure este reino.

tarik

No es elegante engañar al lector. Esta conversación nunca tuvo lugar. O quizás sea más exacto y honesto advertir que fuimos a ningún sitio, que nos sentamos a medio camino en una terraza que olía a inmigración limpia y a repúblicas nuevas , que nos hicieron coro unos pájaros más adventistas que advenedizos, que se nos pasó el tiempo y que fue fácil la risa, común el olvido y tercos los cuentos. Al que escribe le resulta tan fácil como extraño entrevistar a un amigo con el que lleva hablando, enfadándose y riéndose (Tarik es tan sobrio en escena como ocurrente en los bares y en las calles) cientos de veces. Por ello, en lo que sigue, solo transcribo sus opiniones reflexiones y dudas. Me sobran las palabras para ensuciar el talento de este artista escupiendo adjetivos pomposos y metáforas exasperantes. Esto es una celebración. No hay rastros de nostalgias ni de empecinamientos. Álvaro Muñoz, Tarik, siempre se ha distinguido por hacer buenas canciones y no dar demasiadas explicaciones. “Las explicaciones siempre acaban sonando a excusas“, creo que escribió alguien hace más de veinte años.

-Aunque últimamente voy mucho a Córdoba, mi último concierto como Tarik y La Fábrica de Colores creo que fue en la Filmoteca, hace seis o siete años, dentro de la gira de “El Hueso y la Carne” , aunque hace poco toqué un par de canciones con Prin’ La Lá.

-No tengo un recuerdo particularmente bueno de un concierto que dimos en el Gran Teatro en el noventa y algo. Creo que en aquel momento estaba condicionado por el hecho de tocar en un teatro y me lié un poco: aunque era parte de la promoción de este primer disco que ahora recuperamos, me empeñé en presentar muchas canciones nuevas, le di un formato poco usual al repertorio, introduje elementos añadidos de danza y músicos no habituales en la banda… Y aunque hay gente que guarda un buen recuerdo de aquello, yo quería volver a un buen teatro en Córdoba, aprovechar su buena acústica, limitarme a lo que me tengo que limitar y hacer algo con menos pretensiones.

-El repertorio de este disco tiene muchos medios tiempos, canciones lentas y estructuras poco habituales. Todo eso da juego en un teatro, y quizás facilita que la gente se concentre en la música.

-Uno de los fines que más he buscado siempre en la música es la emoción. No busco simplemente que una canción me guste o me divierta, sino que me emocione, y creo que eso es algo que se ha perdido. Este repertorio, si te gusta, te emociona.

-Tocar en Madrid fue arriesgado, incluso antes del concierto llegué a pensar que era un error, porque me gustaba la idea inicial de hacer solo el concierto de Córdoba. La fecha de Madrid suponía muchos riesgos: era anterior al concierto de Córdoba, coincidía con el Primavera Sound, lo que nos podía quitar difusión y público… Pero al final me alegré mucho de haberlo hecho: fue una noche estupenda, hubo un ambiente muy interesante, y acudieron escritores, músicos, gente de la noche madrileña más florida… y además salió un concierto sólido y nos sirvió para ir con más seguridad a Córdoba. Esto no quiere decir que se plantease como un ensayo general, porque eso no es jamás posible si das un concierto en Madrid, pero los temores resultaron infundados y todo salió muy bien.

-No soy nada dado a la nostalgia, pero este disco tuvo mucho peso y poco recorrido, por lo que mucha veces se planteó la posibilidad de recuperarlo, reeditarlo, regrabarlo… Por eso cuando Fernando Vacas me propuso celebrar el 25 aniversario de su edición no mostré demasiado entusiasmo: no me gustaba el planteamiento de que esto fuese otra reunión, ni era posible reunir a los componentes originales de La Fábrica de Colores. Pero me gustaba celebrar que han pasado 25 años de este disco, al que mucha gente tiene un cariño especial porque formó parte de su playlist de aquella época, y al mismo tiempo es un disco maldito, descatalogado, así que celebrarlo de esta manera, con la opción de retomar las canciones que menos me apetecían tocar tal cual estaban, creo que nos daba la oportunidad de volver a disfrutarlo.

-En el estudio de Eureka, le dimos la vuelta a las que sonaban a “blues ochentero madrileño”, como Por La Noche y Buscando Unos Ojos Oblicuos. Y otra cosa que hemos hecho es dejar algunos temas abiertos, teniendo en cuenta que los músicos que hay en el escenario no son músicos de sesión, sino muy creativos, lo que nos da pie a dejar un margen que nos hace disfrutar mucho para improvisar… Eso es un aliciente… Tocar las canciones tal cual están en el disco es algo que no podría haber hecho…

-Este disco, en su momento, no tenía mucho que ver con lo que se hacía. Entre otras cosas porque desde que se creó el grupo hasta que se editó el disco habían pasado cuatro años, y teníamos un repertorio muy amplio y siempre íbamos cambiando las canciones. Cuando comenzamos yo arrastraba un estilo muy puro, marca Yacentes, pero empecé a escuchar prepunk americano, Patti Smith, Iggy Pop, y descubrí a Neil Young, y todo eso se reflejó en el disco.

-Escogimos a un productor como Luis Delgado, que venía de otras músicas, y apenas tenía el antecedente de Imán y no recuerdo si también hizo algo con Comité Cisne. Luis venía de la música renacentista, medieval, y eso fue una experiencia muy interesante, pero el disco, para bien o para mal, no sonaba como los discos de aquella época.

-Hicimos una maqueta en el estudio de Radio Cadena Española, movidos por el ímpetu y el frenesí de la juventud, ese que te hace plantearte y decidir sacar todos los instrumentos del local de ensayo, incluida la batería, meterlos en el R5 de Manolo Contreras, y llevarlos a los estudios de esta emisora en la Judería. Era una casa cordobesa típica, con patio y varias plantas, y cogimos clandestinamente todo el material de grabación y formamos un escándalo terrible a las tantas de la madrugada para grabar la primera maqueta. Esa maqueta suena quizás entrañable, pero tiene un sonido demasiado precario y está muy mal cantada, muy mal tocada. Aún así, fue una de las que manejamos, junto a tantas otras, hasta la edición del disco.

-Al grabar el disco se quedaron en el limbo muchas canciones: “Nuestras armas”, “Dentro y fuera”… Quizás fue un error renunciar a algunas de aquellas canciones en favor de otras nuevas que, cuando estás en ese proceso, siempre te parecen que son mejores que las anteriores. La culpa fue mía, por renunciar a ese repertorio en favor de las nuevas.

-Esta nueva y fugaz formación de la Fábrica de Colores es exclusiva para esta ocasión. CC Olivas, de San Francisco, ha sido una sorpresa y una alegría. Un tipo muy joven que me ha demostrado mucho entusiasmo y que es impecable en todo lo que hace. Con Fernando Vacas quiero seguir trabajando, no como bajista de Tarik y La Fábrica de Colores, en lo que no creo que tenga especial interés, pero sí compartiendo ideas, componiendo juntos, dando formas a otros proyectos… Y Eric Jiménez siempre ha mostrado la mejor predisposición, cuando su agenda se lo permite, a que hagamos cosas juntos.

Gabriel Nuñez

Gabriel Nuñez

Director in pectore de Boronía - Slow Culture Magazine
Gabriel Nuñez
4 Comments

4 Comments

  1. Atance

    junio, 2014 at 10:01

    Vaya, que pena, yo que pensé que el concierto del Gran Teatro estuvo genial!
    De hecho tengo el audio que se grabó en DAT y es increible!
    La puesta en escena fuera de lo habitual. y de lo común.
    Tengo las imagenes que grabó canal sur, una pasada!!
    El llenazo total, las críticas inmejorables y lo mejor de todo es que el grupo estaba encima del escenario dandolo todo, incluido Charly que casi no llega. Todo esto era un regalo que Córdoba le hacía a esa banda y viceversa, a su trayectoria y a su música.
    Ese “musico inusual” hizo mucho porque el grupo no desapareciera de pronto, como de hecho ocurrió despues de que se marchara al extranjero, apoyando a Tarik siempre, grabó una maqueta de la que aun tiene temas en el repertorio, por supuesto sin costarle un duro, ensayaba, comía, salia de copas, incluso dormian en la misma habitación, era algo más que un simple e inusual músico, al menos eso pienso yo, sólo.
    Es una pena que nadie, ni tú Gabi, se acuerde de esos momentos y de esa persona y no haya sido mencionada en ninguna de las criticas que he leido. Y de nostalgías nada, yo estoy a tope musicalmente y toco el bajo, la guitarra o la bateria mejor y con más pasión que nunca, otra pena que no se haya contado con eso para esta ocasión aunque me ofrecí humildemente,
    Todo esto me entristece, pero no importa, hay cosas peores. es sólo tristeza, es como si no hubiera existido. Quizás mejor así.
    Eah, ya lo he dicho.

    • gabriel núñez hervás

      julio, 2014 at 10:01

      Pepe, la pegajosa brisa cordobesa, esa espiral del siglo pasado que se enerva sobre las alcantarillas y se reduce bajo los jazmines, me arroja inopinadamente esta apelación tuya en mi transcripción de algunas palabras de Álvaro a propósito de su reciente concierto en la ciudad. Por supuesto que yo me acuerdo, como alguna otra gente, de esos momentos que reivindicas dejándote las líneas de la mano sobre la memoria de las losetas. Me acuerdo de esos momentos y de otros muchos. Me acuerdo de ti y de muchísimas otras personas, canciones, ecos, silencios y sueños, tan importantes o tan provisionales como tú y como yo. Exigir el diploma que rescate esas orlas coyunturales me parece un ejercicio infructuoso y un recurso de imposible respuesta. Ni en internet hay espacio para tanta memorabilia. Al fin y al cabo, la vida es solo contingencia.

      • Atance

        diciembre, 2014 at 10:01

        Después de leer tu respuesta, me puse aun más triste, así de bien lo explicaste y me quedé mudo. Ya sé que todo pasó y está archivado, pero ahora quiero incluir aquí, esta carta que me mandaron, sin poesías y bien clara, que conste.
        La firman, Paco Estrada y Antonio Almagro (ex batería y ex bajista de Tarik y la Fábrica de Colores) y yo la suscribo.

        “Algunos motivos por los que no fuimos al concierto del 25 aniversario de Tarik y la Fábrica de Colores.

        El primer motivo es que en los dos conciertos conmemorativos del 25
        aniversario de la edición del disco Tarik y la Fabrica de Colores no
        estuvieron ninguno de los dos miembros originales
        y vivos que aún quedan (recordemos al gran Charly de la Mata que en
        gloria esté). Y no estuvieron sencillamente porque ni se les llamó ni se
        les invitó.
        ¿Cómo se puede organizar un 25 aniversario sin contar
        con dos de sus primeros fundadores? Hasta Pink Floyd se reunió a pesar
        de los pleitos existentes entre las dos partes para conmemorar la
        edición de The Wall por poner un ejemplo.
        Otro motivo importante es
        que tan siquiera Tarik se ha dignado en invitar a ninguno de esos dos
        miembros por lo menos para que acudan como público. Vamos, para rellenar
        el teatro Góngora que, tratándose de quien se trata, dudo mucho se
        llene.
        A lo cual Álvaro Muñoz ha contestado que es un concierto
        organizado por el Teatro Góngora y que no dispone de invitaciones para
        las personas que él elija. ¡Como si no supiéramos como funcionan estas
        cosas!… Nadie te habría pedido invitaciones gratis. Solo bastaba el
        gesto. Y el concierto de la sala Sol ¿también lo organizaba el teatro
        Góngora? Por no invitar no ha invitado ni a Julián Estrada que durante
        tres años dedicó ilusión, tiempo, energía y capital propio (más de 1
        millón de pesetas de la época para autofinanciar el primer disco de la
        banda que parece ser lo que se homenajea) ejerciendo como manager poco
        usual de la banda. Y digo bien “poco usual”, pues jamás recibió
        porcentaje, comisión o minuta por los conciertos que con tanto esmero
        dedicó a proporcionar al grupo. Conciertos que tras la retirada de
        Julián fueron mermando cual nata sobre brownie caliente.
        1.250.000 de las antiguas pesetas bien merecen una entrada aunque su coste salga de tu bolsillo.

        Un motivo más para no acudir es que Álvaro Muñoz no es fiel a la verdad
        cuando en una entrevista aparecida en el diario Córdoba se atreve a
        decir que Antonio Almagro y Francisco Estrada, tras la disolución de la
        banda original, dejaron la música. Efectivamente Antonio sí que lo dejó,
        Pero Paco ha tenido experiencias en la música que no ha vivido Álvaro
        ni en sus mejores sueños. Y él lo sabe. Algunos no hemos necesitado 10
        años para grabar un disco. Y mucho menos otros 10 para grabar el
        siguiente. Hemos compartido escenario con grandes músicos de la escena
        nacional e internacional. Y hemos firmado contratos discográficos con
        multinacionales que se han demarcado de sus catálogos lógicos y
        habituales para hacer hueco a proyectos originales y novedosos cosa que
        ya quisiera el citado Tarik con tan descaradas influencias a la hora de
        componer.
        Otro motivo importante es el narcisismo desbordante del
        mencionado que le ha impedido contactar con antiguos compañeros para,
        como se suele decir; “de bien nacido ser agradecido” y, cuanto menos,
        recordarles que han pasado 25 años desde que comenzó este proyecto. Seis
        años de la vida de una persona bien merecen una invitación aunque solo
        sea para llenar tres butacas de un teatro y que parezca que hay público.

        A estos dos ex miembros y el citado Julián Estrada habría que sumar a
        Pepe Atance que participó en algún concierto en el último año de
        existencia de la banda original y puso a disposición de Tarik su
        versatilidad como músico además de un sencillo estudio de grabación
        donde Álvaro Muñoz pudo grabar una maqueta. Y no se me puede olvidar que
        también facilitó una habitación para los últimos ensayos de la banda.
        Desde aquí gracias Pepe en lo que me concierne.
        Todos ellos le
        tendieron la mano, el brazo y hasta el alma para que su “particular”
        música tuviera un cierto grado de difusión y, claro está, sin los
        mencionados, no estaríamos hablando ahora de estos 25 años. Aprovecho
        este escaparate para dar las gracias a Julián por la visión y la fe (y
        otras cuantas cosas ya citadas) que depositó en este proyecto sin las
        cuales, dudo mucho hubiera perdurado en el tiempo. Y sobre todo por
        financiar de su propio bolsillo el disco que recientemente se ha
        homenajeado. Porque parece ser que Álvaro Muñoz ha olvidado que ese
        disco se hizo gracias al dinero y a la perseverancia de Julián que no
        cejó ni un instante durante un largo año para que una compañía editase
        el trabajo y no como afirma el señorito que ese disco se grabó con el
        dinero del premio obtenido tras quedar primeros en el concurso Alcazaba
        86. No sé si lo has olvidado Tarik, pero ese medio millón se dedicó a la
        grabación del vídeo clip de la canción Entonces ¿por qué? con Rafa
        Jiménez unos meses después. El disco se grabó en el 89.
        Y si tanto
        se le llena la boca deplorando la nostalgia y afirmando que a él esto de
        los homenajes no le interesa pues vive el presente; ¿qué hace
        contradiciendo sus propios principios? Si uno no está por la labor, no
        está y punto. Estas medias tintas ni se entienden ni se justifican. Por
        un lado me harto de decir en los medios que no soy nostálgico y por otro
        me apunto a recordar historietas pasadas. ¿Se habría llenado el teatro
        si el público no fuera a ver y escuchar temas como “Esa extraña
        emoción”?
        Y lamento decirte -dice Paco – dirigiendo me a ti en
        primera persona ahora, que no acepto tus disculpas (por mail un día
        antes del concierto) porque me han sonado mas a excusa que a otra cosa.
        Porque has tenido más de seis meses para hacer una llamada, escribir un
        mail o cualquier otra forma de comunicación. Y no hay rencor ni nada por
        el estilo. Yo diría que perplejidad y enojo hacia mí mismo; ¿cómo he
        podido elegir tan mal en mi vida? ¿Cómo me he podido equivocar tanto
        pensando que eras otra cosa que no eres? Eso es realmente lo que me
        aturde mucho más que subirme a un escenario contigo a recordar viejos
        tiempos o asistir como público a un concierto tuyo donde voy a recibir
        un pequeño baño de masas cuando me agradezcas ante el auditorio haber
        compartido seis años de mi carrera musical contigo.
        Basta ya de hipocresías que no tenemos años ya para esto.

        Por otra parte -dice Antonio-, no entiendo las alusiones que me haces
        por facebook, ya que te vuelvo a repetir una vez más tal como viene
        escrito “No te estoy pidiendo tocar un tema, ni muchísimo menos, ni
        subirme al escenario…”. Creo que son absolutamente improcedentes e
        innecesarias. ¿Qué es lo que quería? o más bien, ¿Qué es lo que me
        hubiera gustado? Pues Paco lo dice bien claro, y en eso
        coincidimos…hubiera bastado con una llamada para que nos hubiéramos
        juntado esa noche de celebración, una reserva en el teatro para estar
        juntos. Me habrías desarmado con un decir “lo siento…” pero no, eso era
        mucho pedir para ti. Dices que me he apresurado…Pues llevo desde mitad
        de mayo esperando… Viviendo en Córdoba no te puedes imaginar la gente
        que me pregunta, veo carteles por la calle, veo entrevistas en
        internet… Y sí, al final, dos días antes del concierto lo escribo en
        mi muro de facebook, que es precisamente el lugar de donde me enteré de
        todo. Yo creo que pensabas que no diríamos nada, que nos quedaríamos
        callados, tal vez por miedo a que te pidiéramos tocar…pero no era eso,
        te digo una vez más, ya que entiendo cómo se mueve este negocio del cual
        no vivo. Ahora, tras el concierto del 25 aniversario de nuestro disco,
        puedes valorar si lo has hecho bien, ya que no fue, repito, el que pagó
        el disco, ni el batería, ni el bajista que lo grabó. De los que estamos
        vivos, sólo fuiste tú…
        De todas formas, y aún a sabiendas del
        malestar que todo esto nos ha generado a todos, quiero que sepas que no
        hay ánimo de generar una enemistad, sino de denunciar lo que no nos ha
        parecido bien. Esperamos que la música haga justicia contigo y que te dé
        el lugar que mereces, ya que te consideramos un gran músico…cuídate.”

  2. Atance

    junio, 2014 at 10:01

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