Música

Pintando flamenco en directo

Foto de Miguel Ángel González

Foto de Miguel Ángel González

Relacionar música y pintura se puede hacer de distintas maneras, pero quizás la más complicada consista en hacerlo a la vez y en directo. Es decir, que un artista interprete sobre la marcha las melodías y el cante mientras estos se ejecutan, en un espectáculo en vivo.

Esta es la propuesta de Una experiencia plástica del flamenco, una idea original de Miguel González Márquez que se presentará mañana en Jerez de la Frontera (a las 24.00 h. en la sala Paul) y en la que el pintor Gonzalo Conradi plasmará sobre un muro aquellos sentimientos que le vayan evocando el cante de Andrés de Jerez y la guitarra de Carlos Grilo. Flamenco y pintura más unidos que nunca.

Miguel González, que estudió Historia y Antropología, considera “un lujo” poder contar con estos tres artistas para llevar a cabo su proyecto, nacido “de un exceso de teoría, de la necesidad de jugar con los conocimientos de las disciplinas de las que provengo y el flamenco”. En esta entrevista, cuenta el origen de Una experiencia plástica del flamenco, un espectáculo que se verá prolongado en sucesivas representaciones y, si todo va bien, irá evolucionando. Como dice él, el cante no siempre es el mismo, como tampoco lo es la emoción que suscita. Cada representación será única. 

—¿Cuál es el objetivo artístico de Una experiencia plástica del flamenco?

Este proyecto es una experimentación. Nosotros, además del propio hecho de experimentar con mayor o menor éxito las relaciones entre la disciplina flamenca y la pictórica, queremos estimular a quienes asistan a través de los sentidos durante el desarrollo del proyecto en directo y a través del debate que a cada uno le surja en cuanto a la mencionada relación entre disciplinas. No queremos presentarnos como un grupo que pretende transcribir la música en pintura. De hecho partimos de la negación de esa posibilidad. Nosotros hacemos un ejercicio de interpretación que parte de la subjetividad de los artistas y de la intersubjetividad de la disciplina, es decir, de lo flamenco como todos los aficionados lo entendemos. No es ni una introspección absoluta ni un amago cientifista de transcripción. Gonzalo no es ni una máquina de captar vibraciones acústicas ni un psicólogo exprés, es un artista con una sensibilidad extrema en cuanto a la música en general y el flamenco en particular. Un buen aficionado al cante y la guitarra, un lector de flamencología y sobre todo un creativo.

—¿El espectáculo es igual en cada representación o depende de la inspiración de artista y músicos en cada ocasión?

—Hemos querido respetar algo que entendemos esencial en el cante jondo, que es la improvisación en la interpretación, aunque sea dentro de un repertorio de letras y melodías con el que suele desarrollarse el cante en sus mejores ambientes según cada cual. La inspiración es un factor de crucial, es necesario que existan cabos sueltos. Igual que un mismo cantaor no hace dos veces igual un cante si lo está haciendo de verdad, entendemos que la pintura en el proyecto debe funcionar así. Existe un repertorio de símbolos que pueden aparecer o no según se sienta en el momento, como las letras y los estilos del cante. Surgen figuraciones que resumen sensaciones, abstracciones que van a un quejido concreto, palabras, cortes y otros elementos que en un mismo palo aparecen o no. Ni se canta ni se pinta a la muerte de la misma forma cuando se tiene una muerte reciente o anunciada de alguien cercano que cuando se canta en un momento de vitalidad y alegría absoluta por la coyuntura que sea. Esto juega a nuestro favor, pues creemos que es mucho más real y que además siempre es interesante volver a verlo, pues no será igual. Pero también juega en nuestra contra. Creo que todos los aficionados sabemos que los artistas tienen días mejores y peores… sobre todo los buenos artistas. Siempre pongo como ejemplo al Torta, que lo mismo pasa desapercibido que te cruje los huesos.

Foto de Miguel Ángel González

Foto de Miguel Ángel González

—¿Siempre es con ellos tres o tenéis la idea de realizar distintas versiones con distintos artistas y músicos?

—El proyecto nace así, de la entrega a ciegas de los artistas, pero creo que todos tenemos claro que todo lo que sea alimentar la experiencia será positivo. Digamos que es un equipo base, pero no descartamos añadir colaboraciones, incorporaciones, modificaciones, etc. Como hemos dicho, es una experimentación y ese es el fin. La interdisciplinariedad es clave, el contraste, la profundización.

—¿Qué tiene de musical la pintura y qué de arte plástica el flamenco?

—Mucho en común. La música y la pintura comparten por ejemplo la relación entre la distancia de sus elementos; es decir, que tanto las notas como los colores conjugan entre ellos con mayor o menor adecuación en función de ésta. Vemos que, por ejemplo, la relación entre notas (tónica, dominante, subdominante) tiene mucho que ver con la relación entre colores dentro de la rueda de color, pues es la distancia la que los hace o no complementarios. Además ambas disciplinas comparten un tema fundamental como la armonía en la composición, peculiaridades cromáticas o melódicas según la geografía del arte, etc. Pero lo que nosotros preferimos destacar es sobre todo lo emocional, la expresión de sensaciones básicas o reflexiones. La pintura, y en especial a partir de la aparición de la fotografía, persigue la expresión de conceptos. El cante tiene eso en común, pues muchas veces más que la forma o la lírica es el sentir profundo del eco el que evoca las sensaciones, de forma que una letra descafeinada puede comunicar asuntos importantes con una tragedia sorprendente. Un quejío es una abstracción que nos transporta a las profundidades del alma, que habla del dolor o la euforia sin palabras concretas, como una buena mancha de Miró. Además las artes plásticas están llenas de lírica con mayor o menor evidencia, así como la pintura ha estado en muchas ocasiones marcada por lo musical, ya sea como referencia concreta a una obra, como hace Caravaggio al mostrar partituras con claridad que nos hacen poner música a la imagen, o como tema ambiental que reflejar, como hizo Degas.

Si quieres saber más sobre la justificación estética de este espectáculo, puedes descargar este documento en pdf.

[vimeo

Miguel Blanco

Cofundador y subdirector de secretOlivo. Periodista. Realidad y ficción: lo demás no cuenta.
Miguel Blanco
1 Comentario

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.